El Padre de las Murgas
SU VIDA
Enrique González Bethencourt nació en septiembre de 1924 en el solero barrio de “El Toscal” de Santa Cruz de Tenerife. Tercero de los cuatro hijos de Don Francisco González, natural de Cádiz y de Doña Pura Bethencourt nacida en Santa Cruz de Tenerife. Cursó la carrera de Aparejador en la Universidad de La Laguna. Trabajó como tal en el Plan General de Barrios del Ayuntamiento capitalino y, en el remate final de obra de la Basílica de Candelaria, donde entabló una estrecha amistad con el obispo Don Domingo Pérez Cáceres.
Tras su paso por Bellas Artes, consiguió destacar en la pintura por su especialidad en marinas. Obtuvo un premio en pintura en Madrid donde cumplió la Milicia. La fotografía era otra de sus aficiones y también cosechó varios premios en distintos lugares.
Presidió (URE) Unión de Radioaficionados Españoles, y es a través de esta frecuencia donde contactó con Don Juan Carlos I de España.
Hace pocos años que poseía el carné de artesano pero llevaba toda la vida ejerciendo la profesión destacando en la labor de instrumentos folklóricos y murgueros.
SU OBRA
La murga, la ‘Fufa’, su gran pasión
Tuvo la gran fortuna de poder seguir en el Carnaval hasta sus últimos días, la fiesta que llevababa dentro, a la que tanto le había dado y de la que tanto recibió. Enrique González Bethencourt. El último romántico. El gran emblema del Carnaval santacrucero, tinerfeño y de toda Canarias.
1978.
La Afilarmónica Nifú-Nifá le concede la insignia de oro, en 1989 le hace merecedor de la insignia de oro, brillantes y rubies y también se le otorga el premio Roberto Carrillo.
1994.-
Recibe el máximo galardón, “El Opelio Rodríguez Peña”, con el que el Excmo. Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife premia a personas o entidades por su trayectoria en el Carnaval. Hace algunos años entró a formar parte de la organización de los “Hidalgos de Nivaria”.
Hace unos años el periódico La Opinión de Tenerife le concedió el Premio Isla, dicho premio fue otorgado por esta entidad a aquellas personas que de alguna manera han realzado a Tenerife.
En el año 2000, el Rey de España, le otorga la Cruz de la Orden del Mérito Civil. Este mismo año, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife le concede una calle a su veterana murga, la Afilarmónica Nifú-Nifá.
Don Enrique González fue, además del fundador del la histórica Afilarmónica Ni Fú-Ni Fá, el creador del concurso de murgas infantiles y del Entierro de la Sardina. Asimismo, recibió el Trofeo Opelio Rodríguez Peña; la insignia de su Afilarmónica; el título de Fregolino de Oro; el nombramiento honorífico que le concedió el Real Club Náutico como Duque de La Noria y Grande del Carnaval, asi como Hijo Predilecto de Santa Cruz de Tenerife.







